Las empresas socias deberán cumplir las normas de ética detalladas a continuación:

El Surveyor se ajustará en su ejercicio profesional a principios de justicia, honestidad profesional y lealtad en sus relaciones con sus clientes, asociados, colaboradores y subalternos. Estos mismos principios regirán las relaciones entre empresas consultoras, en lo que les sean aplicables.

El Surveyor no actuará en forma alguna que tienda a menoscabar el honor, la dignidad y la integridad de la profesión; ni descuidará el mantenimiento y perfeccionamiento de sus conocimientos. El Consultor no ofrecerá, no dará ni recibirá comisiones o remuneraciones indebidas, ni utilizará patrocinios ajenos a la profesión, con el objeto de obtener encargos contractuales, o de crearse situaciones de privilegio en su actuación, ni aceptará remuneración alguna de terceros por los servicios prestados al cliente que no correspondan a los honorarios profesionales convenidos con este último.
El Surveyor no hará por su propia iniciativa presentaciones en que predomine o se destaque el factor precio por sobre los elementos técnicos, profesionales o curriculares, o de cualquier otro acto que induzca al cliente a efectuar la selección única y/o prioritariamente en base a competencia de precios.

El Surveyor no tratará de suplantar a otro Surveyor en contratos ya concedidos, ni asumirá sus funciones, a menos que éste lo autorice, o que el cliente hubiere terminado formalmente sus relaciones con el primero.
El Surveyorr no perjudicará en forma falsa o maliciosa la reputación profesional, las perspectivas de trabajo o las actividades de otros consultores. El Consultor no revisará, modificará o hará informes para terceros de proyectos realizados por otro consultor sin su conocimiento previo.

El Surveyor no ofrecerá sus servicios en especialidades para las que no está razonablemente calificado, ni se anunciará o recomendará en términos que no se ajusten estrictamente a la verdad.

El Surveyor no divulgará los estudios que realice y guardará estricta reserva acerca de cualquier información proporcionada por el cliente, así como de los resultados de dichos estudios, salvo expresa autorización del cliente.

El Surveyor no elaborará certificados o preparará informes con negligencia o ligereza manifiesta, o de cualquier otro modo que indicare incumplimiento grave de sus deberes profesionales para con su cliente.

El Surveyor deberá ejecutar el encargo profesional en el espíritu de la mayor independencia de todo interés que no sea el de su cliente; no obstante, el Surveyor deberá emitir su opinión con estricto apego a las normas y principios técnicos de su ciencia, profesión o especialidad sin permitir que el interés de su cliente influya en sus recomendaciones, informes o conclusiones.